El éxito de la transición hacia una economía electrificada y baja en emisiones requiere de la complicidad de los consumidores eléctricos. Sin el interés y el compromiso activo de los consumidores no conseguiremos alcanzar la neutralidad climática para 2050.

Por lo tanto, es importante proporcionar formación e información a los consumidores para que conozcan de qué manera pueden implicarse en la transición.

La nueva estructura de tarifas eléctricas que va a entrar en vigor durante este año representa una nueva señal de precios para que los consumidores aumenten los usos eléctricos en detrimento del consumo de energía procedente de combustibles fósiles y gestionen eficazmente su demanda, trasladándola a los periodos en los que las infraestructuras son menos utilizadas, de modo que se eviten inversiones y se reduzcan los costes del sistema y, en definitiva, este proceso de electrificación permita obtener ahorros en la factura energética a través de la optimización del consumo eléctrico.

Para los consumidores, conocer lo esencial de las nuevas tarifas es básico para un comportamiento energéticamente eficiente y para ahorrar en sus facturas. En este sentido, las principales novedades de la metodología de los peajes de acceso a las redes eléctricas, y que son una parte significativa de la parte regulada de la factura eléctrica, son las siguientes:

1. Se simplifica la estructura de los peajes de acceso de la tarifa eléctrica. Con las nuevas tarifas cada consumidor continúa vinculado a un peaje de acceso según el nivel de tensión de la red al que está conectado y, si se conecta en baja tensión, según la potencia que contrata. Hay una simplificación con respecto a los segmentos de las tarifas vigentes, de modo que se pasa de 8 a 6 categorías de peajes de acceso tal y como se aprecia en la siguiente tabla:

Fuente: Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC)

2. Se favorece el despliegue del vehículo eléctrico y de otras figuras del nuevo sistema eléctrico descentralizado, al establecer peajes específicos para la recarga de vehículos eléctricos y para el autoconsumo con instalaciones próximas conectadas a través de red.

3. Señal de precios para el consumidor doméstico. Se ha tratado de reforzar la señal de precios para los consumidores conectados en baja tensión con potencia contratada inferior a 15 kW, extendiendo la aplicación de precios distintos a tres periodos horarios e introduciendo esa discriminación horaria a la potencia demandada en los periodos punta y valle.

4. Mayor diferencia de precios entre los periodos de punta y valle. Se refuerza la señal de precios mediante una mayor diferencia de precios tanto en el término de potencia como en el de energía entre periodos horario de demanda punta y valle (apuntamiento). En el caso de la recarga privada de vehículos, mediante la posibilidad de contratar mayor potencia en valle a precio reducido en baja tensión, y en el de la recarga pública, con un peaje específico en el que se da más peso al término variable.

Por ejemplo, trasladar 1 kW de la potencia contratada y el 10% del consumo del periodo de punta al periodo de valle puede suponer una reducción de la parte regulada de la factura del 14%.

Con las nuevas tarifas se pretende contribuir a la descarbonización y favorecer la electrificación de la economía. Si estimulamos al consumidor para que incremente su consumo en los periodos valle, cuando la luz es más barata y cuando el uso de las infraestructuras de la red es menor, podemos reducir el coste de las facturas, al tiempo que disminuimos las puntas de demanda del sistema y se aplana la curva de carga, reduciendo así los costes de gestión del sistema. Además, tiene especial incidencia a la hora de potenciar la movilidad sostenible. Todos estos aspectos son, sin duda, clave a la hora de favorecer la electrificación de los usos energéticos y, por tanto, avanzar en la descarbonización de nuestra sociedad. Un reto irrenunciable para hacer nuestra sociedad más moderna y sostenible.


Beneficiará especialmente a los usuarios de coches eléctricos y a las empresas que están instalando puntos de recarga de acceso público.

Por Arturo Pérez de Lucia, Director General de AEDIVE (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico)

Para la recarga vinculada, los nuevos peajes y cargos tienen importantes ventajas en la movilidad eléctrica, especialmente para la recarga particular y la recarga rápida de acceso público. Se produce un cambio de periodos horarios. Todos los consumidores domésticos pasarán a estar automáticamente en una opción de 3 periodos. En el nuevo sistema, pasan a ser periodo valle 8 horas nocturnas (de 0 a 8h) y todas las horas de fines de semana y festivos nacionales y eso favorecerá el consumo eléctrico en los momentos en que hay menos demanda industrial. Esto supone que la mitad de las horas del año serán valle. Se permite contratar más potencia en valle a un coste casi nulo (~1,4 €/kW y año), lo que resulta especialmente beneficioso para los usuarios de VE que carguen en su casa o en cualquier otro sitio en horario nocturno.

Este incremento de potencia no ha sido algo demandado hasta ahora por la autonomía de los coches, pero a futuro, los usuarios querrán cargar a máxima potencia, en línea con las baterías de los nuevos modelos (400 km de autonomía). Con el nuevo sistema, este incremento de potencia sólo supondrá +5,5 €/año, que no es nada, frente a los 145 €/año que hubiera tenido que pagar con el sistema anterior.

Para la recarga de acceso público se ha creado una tarifa especial para recarga rápida pública. En este caso, hay un peaje opcional con un término fijo muy reducido y un mayor peso del término variable, de forma que el resultado es mejor para factores de utilización del 10%, es decir, de 876 horas al año (o 2,4 horas al día). En el extremo, para un punto recién instalado de 50 kW, que todavía no tenga usuarios, supone un ahorro de 2.500 €/año. Es una cifra muy relevante, que supone una gran ayuda en los años iniciales del negocio. Nosotros pedimos el tratamiento especial (hacer variable el término de potencia) de la carga del vehículo eléctrico en ambos: peajes y cargos. Respecto a los peajes, la CNMC ha aplicado los principios que trasladamos desde AEDIVE en su momento. Ahora faltan los cargos, que son competencia del MITERD.