Con motivo de GENERA 2024, Feria Internacional de Energía y Medioambiente, hemos celebrado la jornada sobre ‘Las redes de distribución y el papel del DSO: una nueva forma de mejorar la gestión energética’. Durante la sesión se ha reflexionado sobre el momento actual y las oportunidades que presentan las energías renovables y sobre cómo las redes de distribución son fundamentales para poder hacer llegar a la demanda los beneficios que tiene la energía renovable, tanto económicos como medioambientales. 

 

La jornada ha contado con la participación del consejero de la CNMC, Josep María Salas, quien ha remarcado “la necesidad de colaborar conjuntamente entre todos los actores para garantizar un clima de estabilidad regulatoria y con ello alcanzar la integración de la demanda requerida en el sistema eléctrico español para el cumplimiento de los objetivos climáticos”.  

 

Por su parte, Miriam Bueno, subdirectora General Prospectiva, Estrategia y Normativa en Materia de Energía en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha repasado las novedades y objetivos de la actualización del PNIEC para 2030, “uno de los más ambiciosos de la Unión Europea”. En este sentido, ha hecho hincapié en algunas de las medidas para contribuir a la electrificación de la demanda, como un mayor impulso al vehículo eléctrico, la electrificación de los puertos, las construcciones altamente eficientes para la industria o las instalaciones de bomba de calor en edificación. En definitiva, “una mayor generación eléctrica renovable”. De la misma manera, ha destacado el papel de las redes de transporte y de distribución y la necesidad de mejorar la planificación y la financiación, ya que “si no invertimos en redes, hay un riesgo importante de retrasar la transición energética”.   

 

El debate, moderado por Alberto Sanz, redactor de economía y empresas en Vozpópuli, se ha enfocado desde diferentes bloques, tanto desde la perspectiva de la demanda, como del almacenamiento y las redes eléctricas. En este sentido, los invitados han podido manifestar las necesidades, esfuerzos y retos que hay por delante. Manuel Giménez, director ejecutivo de Spain DC, ha señalado que el sector de los data centers “son una estructura básica y esencial para que haya transición digital y ecológica y se materialice todo lo relativo a empleo industrial, generación de valor añadido, economías de escala e, incluso, electrificación de la demanda, porque esa electrificación no es posible sin un proceso de digitalización”.  Además, ha resaltado que “los centros de datos no pueden construirse en cualquier sitio, sino que se deben desarrollar e invertir en aquellos espacios en los que se necesiten”.  

 

En representación de la industria manufacturera, Karen Davies, secretaria general de ANFEVI, ha señalado que la electrificación “es la parte estratégica para descarbonizar nuestra industria, siendo el vector más viable para la transición del gas natural a la electricidad, por lo que la infraestructura tiene que estar lista”. En este sentido, ha expuesto la necesidad de poner el foco en la infraestructura de red “para poder poner en marcha los proyectos que se están diseñando y tener garantizado el suministro de la electricidad, al ser un sector muy intensivo en cuanto a energía”.  

 

Por su parte, Luis Marquina, presidente de AEPIBAL, ha explicado cómo el almacenamiento “se posiciona como un elemento de apoyo y se convertirá en el eje de todo un nuevo modelo eléctrico, como elemento facilitador”. Además, ha señalado que “hay un proceso de cambio regulatorio fundamental, que afecta a la generación, a la demanda, al acceso y conexión, dando lugar a muchas preguntas”, pero, ha confirmado, se “va en la dirección adecuada”.  

 

Sobre los retos y necesidades del sector fotovoltaico, Héctor de Lama, director técnico de UNEF, ha apuntado la relevancia de que la actualización del PNIEC incluya la diferenciación entre la “electricidad que se tiene que transportar por las redes y la que se consume in situ”. También ha puesto el foco en la necesidad de “optimizar y ampliar las redes para aprovecharlas al máximo, ubicar la demanda cerca de la generación y apostar por su digitalización”. Para ello, ha resaltado que, “sumando autoconsumo y almacenamiento bien ubicado, ayuda a descongestionar la red, por lo que es necesario que sus capacidades se evalúen de forma complementaria”. 

 

Finalmente, Marta Castro, directora de Regulación de aelēc, ha afirmado que las redes tienen que dar respuesta a todas aquellas peticiones lanzadas desde los diferentes ponentes pero que, para ello “necesitamos una planificación ágil, flexible y multisectorial que responda a las necesidades de las demandas para poder acometer las inversiones necesarias”. De la misma manera, “se necesita también un marco regulatorio estable, que garantice seguridad jurídica, por ejemplo, en lo relativo a la tasa de retribución o al reconocimiento de las inversiones anticipadas”. “La transición energética nos está exigiendo tener unas redes mucho más resilientes y la digitalización es fundamental”, ha concluido.