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La planificación eléctrica, clave para impulsar la electrificación y la competitividad de España

24 Jun. 2026
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La electrificación se ha convertido en uno de los principales pilares de la transición energética y de la competitividad económica de España. La creciente demanda de energía asociada a la industria, la movilidad sostenible, el hidrógeno renovable o los centros de datos exige contar con unas infraestructuras eléctricas capaces de acompañar esta transformación. En este contexto, el estudio elaborado por PwC sobre el grado de consecución de la planificación eléctrica para integrar demanda en España se presenta como una herramienta clave para adaptar la red de transporte a las futuras necesidades energéticas.

Pero esto, ¿a qué se debe? La nueva planificación contempla un escenario de fuerte crecimiento de la demanda eléctrica, impulsado por la electrificación de la economía y los objetivos establecidos en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). De hecho, se prevé que el consumo eléctrico aumente cerca de un 60% respecto a los niveles actuales, lo que obliga a reforzar y ampliar las infraestructuras existentes.

Para dar respuesta a este desafío, la propuesta plantea atender 27,7 GW de nueva demanda desde la red de transporte, una cifra que multiplica por catorce la capacidad actualmente prevista. Esta nueva demanda estará vinculada a sectores estratégicos para el desarrollo económico del país, como los proyectos industriales (9 GW), la producción de hidrógeno renovable (13,1 GW), los centros de datos (3,8 GW), los nuevos desarrollos residenciales (1,8 GW), la electrificación portuaria (1,2 GW) o la ferroviaria (560 MW).

Todo ello requiere una red de transporte moderna, resiliente y preparada. Por ello, la planificación incluye nuevas subestaciones, ampliaciones de instalaciones existentes, líneas eléctricas, transformadores, sistemas de control de flujos y otras actuaciones destinadas a garantizar la seguridad de suministro y la integración eficiente de la demanda.

Un elemento clave para la electrificación y el crecimiento económico

La planificación de la red eléctrica es una herramienta esencial para acompañar el proceso de electrificación de la economía y responder al aumento previsto de la demanda. Su desarrollo permite reforzar la capacidad del sistema, facilitar la conexión de nuevos consumos y dar soporte a las redes de distribución allí donde resulta necesario.

Contar con las infraestructuras adecuadas es fundamental para que la actividad económica pueda desarrollarse al ritmo que exigen los nuevos retos energéticos. Una red suficientemente dimensionada contribuye a mejorar la competitividad de los territorios, atraer inversión y ofrecer las condiciones necesarias para el crecimiento de la industria y los servicios.

Sectores estratégicos como el hidrógeno renovable, los centros de datos, la movilidad eléctrica o los nuevos desarrollos industriales requieren disponibilidad de capacidad eléctrica en los plazos previstos. Los retrasos en la ejecución de las infraestructuras planificadas pueden convertirse en un factor limitante para estos proyectos y para el avance del proceso de electrificación.

El reto de acelerar la ejecución de las infraestructuras

Sin embargo, el análisis presentado por PWC sobre las instalaciones incluidas en el borrador de la Planificación Eléctrica 2025-2030 pone de manifiesto un desafío relevante: la existencia de retrasos acumulados en una parte importante de las infraestructuras previstas.

Gracias a información pública y contrastable, se han identificado las actuaciones con afección a demanda y apoyo a distribución que todavía no han entrado en servicio. Los resultados muestran que más de la mitad de las posiciones analizadas presentan retrasos respecto a su fecha inicialmente prevista. En concreto, 354 de las 659 posiciones incluidas en el estudio acumulan una demora media de 5,7 años, mientras que 63 superan los diez años de retraso.

Además, el 43% de las inversiones previstas para actuaciones relacionadas con demanda y distribución corresponden a infraestructuras que ya aparecían en planificaciones anteriores y que todavía no han sido ejecutadas.

Una oportunidad para construir el sistema eléctrico del futuro

España dispone de una oportunidad única para consolidar un modelo energético más sostenible, competitivo y electrificado. Sin embargo, aprovechar este potencial requerirá algo más que fijar objetivos ambiciosos. Será necesario acelerar la ejecución de las infraestructuras planificadas y garantizar que la red evolucione al mismo ritmo que lo hacen la industria, la digitalización y la transición energética.

El informe sobre planificación eléctrica 2025-2030 nos ayuda a marcar el camino para hacerlo posible. Convertir esa planificación en una realidad será determinante para impulsar la reindustrialización, atraer nuevas inversiones y garantizar que España pueda responder con éxito a las necesidades energéticas de las próximas décadas.