Madrid, viernes 4 de noviembre de 2022 – Hoy se ha conocido a través de los medios de comunicación una posible actuación de la CNMC relativa al tope de precios fijado para las energías no emisoras de CO2. Esta norma tiene como objeto minorar los posibles beneficios extraordinarios que se puedan obtener en caso de vender la electricidad en el mercado mayorista de electricidad, el denominado “pool”. La norma no aplica a la electricidad que se venda a clientes finales a un precio fijo.

Según esta información, la CNMC estaría interpretando que los contratos con clientes finales que tengan cláusulas ligadas al IPC estarían sujetos a dicha minoración.

Esta interpretación supondría considerar que esta energía se estaría vendiendo al precio del pool, en vez de al precio de los contratos con clientes finales. Desde aelēc consideramos que esta interpretación iría en contra del espíritu y de la redacción de la norma y tendría como consecuencia, tal y como reflejan los analistas, que se estaría quitando a las empresas más ingresos que los obtenidos a través de sus contratos con los clientes a precio fijo.

Las empresas de aelēc no tienen constancia de que la CNMC tenga abierto procedimiento alguno, ni que haya adoptado ningún acuerdo al respecto, ni han recibido ninguna comunicación con la interpretación mencionada.

Las empresas han informado mensualmente ante Red Eléctrica de la energía vendida a clientes finales. Energía que, por tanto, ni ha sido colocada en el mercado mayorista, ni se ha beneficiado de ningún incremento de su precio. Por ello, el sector está seguro de que las actuaciones de la CNMC pondrán de manifiesto esta realidad y de que sus decisiones no afectarán a la energía que estuviera contratada por los clientes a precio fijo.

Estas informaciones colocan al sector en una posición de indefensión jurídica ante las posibles actuaciones del regulador, alteran la percepción de los mercados financieros sobre el riesgo de invertir en España y perjudican los intereses de los accionistas, de los clientes y de la evolución del sector renovable en nuestro país.

Considerar la actualización de los contratos con IPC como que esa energía se vende al mercado mayorista podría poner en riesgo los contratos a precio fijo de todo el sistema eléctrico afectando a todos los clientes que a través de dichos contratos se mantienen alejados de la crisis energética asociada al fuerte incremento del precio del gas.

Estas informaciones agravan la incertidumbre regulatoria y ponen en riesgo la estabilidad del sistema.

El sector se encuentra en un momento crucial para desplegar las inversiones indispensables en redes y en renovables y conseguir así la autonomía energética. Cualquier duda sobre la estabilidad regulatoria pone en peligro la necesaria transición energética.